LA OVEJITA HABLADORA Y EL ESPANTAPÁRAJOS EMILIANO (VERSIÓN EN ESPAÑOL)

En una granja había un espantapájaros que se llamaba Emiliano. Él era un feliz muñeco de trapo, muy listo y juguetón, y vivía por allá en el medio del sembrado de maíz.

Todos los días, cuando el gallo se sacudía la colita y despertaba los animales de la granja, Emiliano abría sus grandes y curiosos ojos y se ponía a mirar el ajetreo de los animales.

Al espantapájaros le parecía muy chistoso que ninguno de ellos sabía usar las patitas para comunicarse y solo corrían de un lado al otro:

SALTANDO EL CONEJO

RAMONEA LA CABRA

Y CORRE EL CABALLO

¡QUÉ COSA MAS RARA!

Una mañana, una oveja llamada Florentina quiso hacer amistad con el espantapájaros Emiliano. Ella se parecía a un loro de tanto que hablaba y solo cerraba la boca cuando comía las yerbas frescas:

OVEJITA HABLADORA

NO LO SABE QUE ES CALLAR

PERO ES TIERNA Y ENCANTADORA

Y SOLO PIENSAS EN JUGAR

Cuando Florentina se acercó a Emiliano para platicarle un poquito, ella descubrió que sus orejas estaban con los botones cerrados, y por aquello el espantapájaros no la podía escuchar. Pues entonces, Florentina le tocó dos veces con las patitas en el hombro para que él supiera que ella quería que jugaran juntos.

Emiliano se puso muy contento con su nueva amiga habladora, pero lo malo era que cuando la ovejita hablaba él tenía mucha dificultad para entenderla.

De pronto, el espantapájaros pensó que lo mejor para que pudieran jugar y entretenerse juntos seria que ella aprendiera a comunicarse usando el cuerpo y sus patitas.

Pues moviéndose su cuerpecito Emiliano le indicó:

MIRA SIEMPRE A MIS OJOS

VE MIS MANOS A MOVER

POR LOS DEDOS YO LE HABLO

Y LO VAS A COMPREENDER

Después de aquel día, Florentina nunca más dejó de visitar el maizal para ir a jugar con el espantapájaros Emiliano. Ella se sintió muy contenta de ser la única ovejita habladora que se comunicaba de una forma distinta porque, con este nuevo amigo, ella ponía un ratito la boca y la lengua a descansar.

OBJETIVOS DEL CUENTO:

Emiliano es un personaje inspirado en los niños sordos. Sin embargo, este cuento está dirigido a la educación y orientación de niños y niñas oyentes. El objetivo principal es presentar de una forma entretenida y sencilla cuales son las necesidades de un amigo sordo.

Para aquello es muy importante la presencia de un adulto orientador en la dinámica de la lectura del cuento, enfatizando a los niños:

a)La importancia de tocar el cuerpo del amigo para que él se voltee al interlocutor;

b)La importancia de mantenerse la mirada al amigo, evitando darle la espalda;

c)Desarrollar en los niños una perspectiva natural en presencia de las expresiones faciales, corporales y la Lengua de Señas;

d)Criar actividades para enseñar a los niños la diferencia entre expresión oral y comunicación;