ACUARELA DE LOS ANGELES

El mundo estaba siendo planeado;

El gran Arquitecto dizeño la planta,

midio espacios, juntó las herramientas,

la esquadra, el cincel, la palanca y el mazo.

En poco tiempo todo estuvo pronto.

El Maestro se detuvo, pensó,

Y convocó una leglón de obreros.

Eran ángeles, y todos eran poetas.

Entonces el Maestro ordenó:

Ponete una cancián en la voz del viento.

Un dulce murmurar en cada fuente.

Pintad de verde matizado los campos,

las florestas, los montes,

y pintad flores para dar más encanto.

Y los ángeles fueron trabajando

En Ia misión sublime de crear belleza.

Los animales, el sol, ya estaban prontos.

Entonces pintaron la luna,

bordaron con estrellas

Y luces fulgurantes

El azul del firmamento.

De Ias chispas que caían

nacieron las luciérnagas.

Y los ángeles descansaron.

Gozando Ia pasión de su acuarela.

El grande Arquitecto, mirando la obra,

sintió que faltaba alguna cosa,

y, abriendo los brazos, El ordena:

-Cantad ángeles-poetas sus quimeras,

sus himnos más hermosos.

Desparramad versos sobre la tierra.

Tradução: Perpétua Flores: Buenos Aires

(Del libro - Janela Azul)

Olga Silveira
Enviado por Olga Silveira em 30/10/2005
Código do texto: T65340